En la sociedad actual, con la creciente deshumanización que se va produciendo, se hace necesario fomentar y encauzar la existencia de grupos de personas que tienen la necesidad de hacer algo por los demás como forma de autosatisfacción personal.

El voluntariado constituye  el valor añadido a todos aquellas iniciativas que pretenden mejorar el bienestar físico y psíquico de las personas con algún tipo de necesidad susceptible de ser cubierta por aquellas personas que están dispuestas a dedicar un poquito de su tiempo para conseguir el bienestar de los demás.

El voluntariado por tanto se convierte en un recurso más de la comunidad, recurso muy valioso que asume principios de actuación de calidad basados fundamentalmente en premisas menos asistenciales y más profesionales y terapéuticas.

Desde la Fundación, nuestro reconocimiento y agradecimiento y a las personas voluntarias que de forma informal, altruistas y solidaria y, que con el fin de contribuir a conseguir un mayor y mejor desarrollo humano y social, prestan su tiempo en cuidados, apoyos o acompañamientos.